viernes, 20 de noviembre de 2009
Hoy es viernes, un viernes cualquiera, pero del mes de noviembre del año 2009 y no de otro. Recién termino de cenar y todavía estoy disfrutando de una copa de vino y.......y tuve ganas de mezclar dos ingredientes importantes para mí: lo intelectual más lo prosaico -léase escritura más milanesas con puré-.
Hoy es viernes, mañana.........mañana serán dos días, dice le dicho.
martes, 29 de septiembre de 2009
Esperanza,tierra de inmigrantes, de mis abuelos, de mi padre, de José Pedroni por adopción....
La yegua de Wendel Gietz (fragmento)
Wendel Gietz labrador compró una yegua doradilla.
Antes de comprarla consultó con su mujer,
como se hace en toda buena familia,
y su mujer, que tenía en las manos dos largas agujas
y en el regazo una cestilla,
le dijo: "Cómprala.
La llamaremos Maravilla".
No sé por qué elegiría este nombre la mujer de Gietz,
tan suave y sencilla.
Verdad que la yegua era hermosa.
Tenía el color de la miel que brilla;
la cabeza eminente;
los ojos tocados por una lucecilla.
También es verdad que en aquel momento
habían cesado dolor y rencilla.
Los hombres, a punto de partir,
iban y venían con guadaña y horquilla,
y las mujeres se cambiaban dulces palabras,
como amor, esperanza, paloma, semilla...
Ella le dijo: "Cómprala.
Me llevarás en la silla".
Y Wendel Gietz trocó por un caballo
su pequeño reloj de campanilla.
Con su yegua de oro,
luego de besar a su mujer en la mejilla,
Wendel Gietz fue en busca de su árbol,
en la boca una cancioncilla.
Con su yegua de oro llegó a un río con ángel.
Lo vadeó, como mandaba la cartilla,
y levantando pájaros desembocó en un abra
que era de verbena y manzanilla.
Con su yegua de oro tomó posesión de la tierra;
reconoció monte y orilla;
rondó el naciente trigo; patrulló el horizonte;
pisoteó la mies cuando la trilla.
José Pedroni (Del libro "Monsieur Jaquín")